Es fácil dejarse llevar por la luz de un piso o una cocina reformada y no fijarse en detalles que después cuestan dinero o dolores de cabeza. Esta es la checklist que recomendamos revisar en cada visita.
Humedad y estado estructural
- Manchas en techos o paredes, especialmente cerca de ventanas y baños
- Olor a humedad, aunque no se vea mancha (puede estar detrás de un mueble o bajo pintura reciente)
- Grietas en paredes, sobre todo si son diagonales o van de una esquina a otra
Instalaciones
- Antigüedad de la instalación eléctrica (pedí el boletín eléctrico si es posible)
- Presión de agua y estado de las cañerías visibles
- Tipo de calefacción y si el sistema es individual o centralizado
El edificio, no solo el piso
- Estado del portal, la fachada y el tejado
- Si hay ascensor y, si no lo hay, en qué planta está el piso
- Si hay derramas aprobadas o previstas (preguntar directamente a la comunidad o al vendedor)
El entorno, a distintas horas
Si puedes, visita la zona un día de semana y un fin de semana, de día y de noche. El ruido de una calle comercial a las 20h puede ser muy distinto al de esa misma calle a las 9 de la mañana.
Documentación
Pedí ver la cédula de habitabilidad y el certificado energético antes de hacer una oferta. Si el vendedor no los tiene listos, es una señal de que el proceso puede demorarse.
Una visita bien hecha vale más que diez fotos bonitas. Si quieres, te acompañamos a revisar todos estos puntos en cualquier piso que estés considerando, sea o no uno de los nuestros.
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